Los ejercicios aeróbicos queman grasas y calorías,
ayudan en la pérdida de peso, fortalecen el corazón,
aumentan la habilidad en el uso del oxígeno y alivian
el estrés. Es importante que todas hagamos ejercicios
aeróbicos de tres a cinco veces por semana por un período
de tiempo de 20 a 60 minutos.
Para mantener tu rutina fresca
y divertida, varía las actividades cada vez que te sea
posible.
El ejercicio aeróbico es excelente para mejorar el estado
y fuerza de los pulmones y corazón. Mejorando el estado
obtenemos latidos más fuertes, logrando un torrente sanguíneo
lleno de oxígeno y veloz, convirtiendo a nuestro cuerpo
en una máquina apta para el ejercicio y la vida cotidiana.
Además de ayudarnos a perder peso, el ejercicio aeróbico
nos ayuda a moldear y tonificar los músculos del cuerpo.
No todos los deportes aportan un buen ejercicio aeróbico.
Si realizas un deporte en que la acción no es continua,
o en la que los jugadores son substituidos en cortos períodos
de tiempo, es probable que necesites más ejercicios aeróbicos
para balancear tu rutina o para lograr perder peso.
Los deportes más aeróbicos son caminar, correr,
andar en bicicleta y jugar al tenis.
Una clase de gimnasia aeróbica mejorará en rendimiento
cardiovascular, la flexibilidad, el rendimiento muscular, la
fuerza muscular, la coordinación y el balance.
Una clase típica de gimnasia aeróbica contará con:
- Calentamiento (5 a 10 minutos): Marcha en el lugar y steps
son comunes. El calentamiento también incluirá
ejercicios de estiramiento para aumentar la flexibilidad muscular
y así evitar lesiones.
- Ejercicios aeróbicos (20 a 50 minutos): Ejercicios
comunes que incluyen agacharse, carrera ligera, patadas, abdominales,
calistenia y/o varios movimientos de danza.
- Enfriamiento (5 a 10 minutos): Reducción gradual
de las pulsaciones del corazón y de la sangre en los
músculos. Incluye movimientos menos intensos y más
suaves de los músculos grandes. También es importante
realizar estiramientos durante este período.
Luego de los ejercicios aeróbicos, el cuerpo necesita
tiempo para recuperarse. Alternar los días de ejercicio,
así como variar la intensidad de los mismos ayuda en
el rendimiento general y previene lesiones.
Recuerda siempre prestar especial atención a los mensajes que te
envía tu cuerpo, tales como dolores, tensión muscular,
etc. Todos estos pequeños datos que nos da nuestro cuerpo
nos sirven para saber cuando ejercitarnos y cuando descansar.